“Para mí el fútbol lo es todo. Pienso en fútbol, hablo en fútbol, leo fútbol y esa es una vida que no se puede vivir eternamente". Marcelo Bielsa

jueves, 26 de abril de 2012

Athletic - Atlético. Orgullo de la Liga.

* Lo primero, antes de nada, aclarar que no me gusta que equipos que caen rebotados de Champions acaben optando al título de Europa League, me parece desprestigiar un torneo precioso, probablemente el más emocionante a nivel continental por encima de la afamada Champions. Lo digo en esta ocasión por el Valencia, pero el discurso hubiera sido el mismo con otros colores. 

Marcelo Bielsa, técnico del Athletic Club
"‎Nunca me dejé tentar por los elogios. Los elogios en el fútbol son de una hipocresía absoluta. El fútbol está concebido así, tiene que haber o una gran alegría o una gran tristeza. Derrota o victoria, sangre o aplauso son valores muy caros al ser humano. Entonces, en el fracaso sufro mucho la injusticia del trato, no logré nunca dominar eso. Siempre sufro mucho cuando perdemos y cuando soy maltratado, pero sí logré no creerme la duración del éxito. Como no se revisa por qué ganaste, da lo mismo, te adulan por haber ganado, no porque mereciste ganar, por el recurso por el que ganaste. Entonces tuve claro siempre que esa franela, porque ése es el termino, es impostora"

Quién podía firmar esta frase si no Marcelo Bielsa. El técnico argentino ha demostrado que, por encima del bien y del mal, sin tener en cuenta la victoria o la derrota, es fiel a un estilo de fútbol, un modelo en el campo de fútbol que no cambia. Hacerlo sería traicionarse a sí mismo. Sería no cumplir con los principios que aprendió desde joven e impuso en Newell's, ganándose incluso que su nombre quede grabado para siempre como estadio de la Lepra. Por si a alguien le cabía alguna duda, idea que no le gusta. Fuera de esto, el técnico ha logrado dar una identidad al Athletic que mezcla dos estilos: el del corazón de siempre, de la garra de los leones, y el buen gusto por el fútbol. Dos finales, Copa y Europa League, su bagaje momentáneo. Tan inmejorable como justo para un hombre que da la vida por el fútbol. 

Fernando Llorente, el Rey León. Recuerdo el día que Urzaiz dejó el Athletic. Mi primera idea era la del final del juego directo en el conjunto vasco. Pero Llorente pronto me conquistó. Su poderío aéreo, su juego de espaldas, su nulo egoísmo. Esta noche ha marcado un hito, con dos asistencias de un nivel espectacular y el gol que mete a su equipo en una merecidísima final. Creo que pocos tienen dudas de que debe ser el delantero centro titular de España en la Eurocopa 2012 a falta de David Villa en plenas condiciones. Y si alguien las tiene todavía, que revise su trayectoria en Europa League. Maravillosa.

Los soldados de Bielsa. Faltaba De Marcos y Bielsa ha introducido a Ibai Gómez. Por favor, qué partidazo del chico, probablemente el jugador con más futuro del Athletic, a la par de Muniain, sacrificado por jugar en medio. Mención especial merece Ander Herrera, que ha completado probablemente uno de sus cinco mejores partidos con la rojiblanca. Ha pasado de pelear un descenso a jugar dos finales en apenas unos meses. Y Javi Martínez, por méritos propios, está siendo el mejor central del campeonato. 

El Athletic se encontrará en Bucarest con el Atlético de Madrid. Justísimo vencedor de la eliminatoria el Atlético, que ha sabido controlar al Valencia, enfriar el partido y matarlo en una genialidad, la enésima, de Adrián. Llamar al 7 del Atlético el nuevo Villa es cada vez menos locura, nombrarlo en la lista de futuribles para la Eurocopa es casi una obligación. Hoy le ganó la partida a Soldado, no sólo por el gol sino por la diferencia de carácteres. Uno lo hace sin armar ningún ruido; otro se enfrenta desbocado a la ruina de la derrota. 

Diego celebra un tanto con Simeone
Simeone y Gabi Fernández. No he llegado a entender porque el Cholo dejaba en el banquillo a Gabi Fernández, pero desde su salida el madrileño ha dominado por completo el tempo del choque. El Atlético ha crecido a partir del capitán rojiblanco y se ha hecho merecedor de la victoria. Gabi se verá las caras con Ander en Bucarest, ambos de reciente pasado zaragocista. Mientras, Simeone sonríe sabiendo que está haciendo historia nada más llegar. Que nadie le quite mérito, sin un fútbol excelso ha logrado introducir pedazos de corazón a través de una camiseta que ama. El Calderón le ama, y no es para menos, a él. 

La final más bonita posible. Tratar de imaginar cómo será la final de Bucarest es ciencia ficción, aunque la intensidad será máxima. Lo lógico es un Athletic dominando, enredado muchas veces en la telaraña del Cholo, de su doble pivote en el que no estará Tiago pero sí Gabi. Gran clave será ver si Godín y Miranda son capaces de frenar a Llorente, o Amorebieta y Javi Martínez a Falcao. Creo que por ahí tiene cierta ventaja la escuadra de Bielsa. Pase lo que pase, ambos son ya el orgullo de la Liga Española, de una competición que sólo tiene en cuenta a dos equipos mientras que otros, sin hacer tantísimo ruido, han logrado llegar a más. 

¡ENHORABUENA ATHLETIC Y ATLÉTICO!

miércoles, 25 de abril de 2012

Justicia poética. La caída de Barça y Real Madrid.

Real Madrid y Fútbol Club Barcelona han fracasado en la presente edición de Champions League. Decir lo contrario es negar la evidencia. Nadie en el mundo tiene los recursos que poseen los dos monstruos, creados por la Liga BBVA a costa de destrozar una competición donde la tabla se parte en dos en un suspiro. Un elenco de estrellas millonarias que ven como un grupo de 'obreros', compañeros, les ha arrebatado la gloria de estar en Múnich, en la final soñada por los que creen que el fútbol se acaba más allá de las fronteras de la Península Ibérica. 
Lo han hecho además de manera dolorosa. El Chelsea transformando las tres ocasiones que tuvo en toda la eliminatoria y exhibiendo una defensa estoica, cimentada en el sacrificio, ante un Fútbol Club Barcelona que lo perdonó todo y todavía se arrepiente. El Bayern Munich tras derrotar en los penaltis al Real Madrid en un repleto Santiago Bernabéu. Además, con tanto de Robben durante el partido y superando el tirón inicial de Cristiano Ronaldo y los suyos. 

Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. El concepto de justicia poética se agranda cuando hablamos de estos dos. Porque luso y argentino, que se pelean como niños por ver quién es el máximo goleador de una denostada Liga Española, han marrado penaltis decisivos, definitivos para la eliminación de sus equipos. Ambos, además, han acusado durante sus respectivos partidos el cansancio acumulado, fruto del inexistente descanso por egoísmo en sus objetivos particulares. 

Al final, brillan los españoles. Entre tanto revuelo, resulta que el mejor del Real Madrid fue un tal Iker Casillas, que ha permitido que su equipo llegue a los penaltis. No sólo eso, sino que en la tanda ha dado opciones a su equipo deteniendo dos. ¿Quién ha sido el único goleador blanco en ésta? Xabi Alonso. Con Sergio Ramos, eso sí, excepción que confirma la regla. En el Barça, los goles los meten Busquets e Iniesta. Al final, tendemos a infravalorar a jugadores de la tierra por la presencia de Cristiano y Messi. Mientras, el Bayern se mete en la final por la sangre fría de su capitán, alemán; y el Chelsea sentenció el pase por Fernando Torres. 

Mensaje al mundo. Me da la sensación de que el universo futbolístico ha llevado al extremo los Fútbol Club Barcelona - Real Madrid. Y nadie se libra de ser relacionado con uno u otro bando a pesar de tener a los dos en la misma estima. Antes, no hace mucho, un Clásico era motivo de fiesta y, aunque no faltaban las bromas, se podía ver tranquilamente. En nuestras manos está devolver la magia y transformar en fútbol lo que ahora se hace completamente desagradable.

¡ENHORABUENA CHELSEA Y BAYERN!

Real Madrid - Bayern Munich, historias encontradas, imágenes imborrables.

En esta ocasión, la previa del Real Madrid - Bayern Munich lleva una firma especial. Alberto López (@Albercampeontv) nos trae su particular visión histórica del clásico por excelencia de la Copa de Europa. El 2-1 en la ida en el Allianz deja muy abierta la eliminatoria. ¿Pero qué significa este partido para el fútbol?

José Antonio Camacho: "En el Mundial de España 82 había una diferencia física tremenda entre nosotros y los alemanes, jugadores como Kaltz o Briegel eran fortísimos".

Manfred Kaltz o Hans Peter Briegel, laterales derecho e izquierdo de la selección de la República Federal de Alemania durante varios años, no jugaron nunca en el Bayern, pero en esa frase de Camacho se pueden explicar muchas de las diferencias que había entre el fútbol español y el alemán desde mediados de los 70 hasta bien entrada la década de los 90. La superioridad física era evidente y se comenzó a crear una especie de complejo que hizo que muchos equipos españoles se llevaran un "saco de goles" cuando visitaban Alemania en competiciones europeas, sobre todo ante equipos de la R.F.A.

Sin ningún género de dudas, Real Madrid y Bayern Munich es, históricamente, el enfrentamiento estrella en la rivalidad hispano-teutona a nivel de clubes. La R.F.A. ganó la Eurocopa de 1972 haciendo un fútbol magnífico, mejor aún que el que realizó dos años después cuando venció en el Mundial, celebrado como local. Una mezcla de calidad y poderío físico. En aquella generación, Borussia de Mönchengladbach y Bayern Munich llevaban la voz cantante en la Selección. En la temporada del Mundial, la 73-74, el Bayern comenzó una hegemonía en Europa que mantendría durante tres años ganando tres copas de Europa consecutivas.

En la primera de ellas se recuerda el primer enfrentamiento entre Madrid y Bayern. Fue en las semifinales. La eliminatoria se recuerda como la del "Loco del Bernabéu". En el partido de ida, celebrado en Madrid, un espectador saltó al campo y agredió al árbitro austriaco Linemayer y al delantero del Bayern "Torpedo" Müller, ya con el partido concluido. La UEFA sancionó al Real Madrid con dos partidos sin poder jugar en casa la temporada siguiente. el resultado fue de empate a uno y en la vuelta, derrota en Múnich por dos goles a cero. Los Maier, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Roth, Hoeness, Müller y un jovencísimo Rummenigge se metían en su tercera final consecutiva.

En España, el Real Madrid luchaba por imponerse al Barça de Cruyff y al Atlético que dirigía Luis Aragonés. En Europa, ya hacía diez años de la última Copa de Europa conseguida en 1966. Un joven Camacho, Del Bosque, Paul Breitner, Günter Netzer, Roberto Martínez, Carlos Santillana y un veteranísimo Amancio, entre otros, sucumbieron a las puertas de la final. Habría que esperar hasta la 86-87 para ver otro enfrentamiento entre ambos, de nuevo en semifinales. En medio, un amistoso en el verano del 80: Bayern 9-1 Real Madrid. Vujadin Boskov, técnico blanco, dijo al final del partido que prefería perder un partido por nueve goles que perder nueve partidos seguidos por un gol. Pero la sensación que aquel resultado dejó en los jugadores y en la afición fue desoladora. 

Da pena recordar la eliminatoria de la temporada 86-87 por el célebre "pisotón" de Juanito a Matthäus. Recuerdo perfectamente otros aspectos de aquella contienda. Tenía 8 años y en mi cabeza guardo las imágenes en la televisión de un Olímipco de Múnich frío, gélido. Un Bayern pasando por encima del Madrid como una apisonadora en el partido de ida. 4-1 al final del encuentro, la tristeza por lo sucedido con Juanito, la cara de satisfacción del técnico alemán, Udo Lattek, y la esperanza de vivir una nueva noche épica en Madrid. Guardo en casa algún periódico de los días previos al partido de vuelta. El Real Madrid llevaba casi tres temporadas sin perder una eliminatoria en Europa (había ganado las dos Copas de la UEFA anteriores) y de inicio salió con Butragueño, Hugo Sánchez y Santillana en el once titular. Un gol de Santillana antes de la primera media hora hizo soñar con la remontada, pero el Bayern enfrió el partido. Plaff estuvo muy bien y el central Klaus Aughenthaler se encargó de desquiciar a público y jugadores, especialmente a Hugo Sánchez. El Madrid cayó de nuevo a un paso de la final. 

La temporada siguiente, el Real Madrid se vengó, esta vez en cuartos. Derrota en Múnich por 3-2, tras ir perdiendo por 3-0, y remontada en Madrid. 2-0, obra de Jankovic y Míchel. El resto de enfrentamientos están más cercanos en nuestras memorias y el miércoles se escribe un nuevo capítulo en esta histórica rivalidad. Miljanic, Cramer, Boskov, Lattek, Beenhakker, Hitzfeld, Del Bosque, Capello, Maier, Miguel Ángel, Roth, Beckenbauer, Benito, Müller, Santillana, Pfaff, Aughenthaler, Matthäus, Brehme, Juanito, Hugo Sánchez, Scholl, Effenberg, Elber, Raúl, Morientes, Kahn, Casillas, Salihamidzic, Demichelis, Roberto Carlos, Zidane, Van Bommel, Makaay, Helguera, Van Nistelrooy...

Unos como técnicos, otros por su calidad, algunos por sus declaraciones previas y posteriores a los partidos, todos están en la historia de los Real Madrid - Bayern. Ahora se les van a unir Ribery, Robben, Mario Gómez, Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo o Karim Benzema. Todo está listo para el nuevo episodio de una vieja rivalidad, de nuevo en semifinales, a las puertas de la gloria. 

martes, 24 de abril de 2012

F.C. Barcelona 2-2 Chelsea. Las claves.

El Chelsea acaba de tomar el Camp Nou. Un 2-2 que le clasifica para la final de la Champions League. Si es de manera merecida o inmerecida, lo intentaré evaluar a lo largo de las claves del partido que dicto a continuación:

1. Di Matteo calca el esquema del Inter de Mourinho. Lo principal, al Chelsea le ha salido bien lo que en su día hizo Mourinho en idéntica situación. En aquel momento expulsaron a Motta, hoy ha sido Terry. Dos líneas muy juntas que exigen al delantero centro a cerrar en un lateral, como Eto'o o Drogba. Del ataque poco se ha sabido en la segunda parte, esperando pacientemente un latigazo que amenazaba con no llegar nunca. El sacrificio colectivo del Chelsea ha sido gigantesco, recibiendo su premio a pesar de su nula posesión del balón. 

2. Didier Drogba y Fernando Torres. Sería injusto equipararles y no lo voy a hacer. El trabajo del marfileño ha sido enorme durante toda la eliminatoria, incluyendo el gol de la ida o la defensa numantina del lateral zurdo. En la ida, dije que Torres podía hacer mucho daño a un Barça volcado y hoy lo ha demostrado, marcando de nuevo en uno de sus campos fetiche. Es de esos goles que sí pueden darte una participación en la Eurocopa, por la relevancia mundial y cómo se produce. En carrera, al espacio, igual que en la pasada Euro contra Alemania. 

3. Las bandas del Barça. Pep Guardiola ha corregido en parte el problema de las bandas, pero no lo suficiente. Situar a Alves como lateral derecho, su sitio, es un gran acierto. Así llegó el gol anulado que suponía el 3-1 y la clasificación. Cuando Cuenca entró por la zurda, entre Ramires y Bosingwa, el Barça hizo el primero. Un espacio que, por cierto, también aprovecharon Messi e Iniesta para hacer el segundo. El fútbol son las bandas y los blaugranas se han quedado algo cojos en esta faceta, facilitando la congestión central del Chelsea.

4. Lionel Andrés Messi. Criticar algo del argentino puede ser un sacrilegio terrible, pero en esta eliminatoria hay motivos. No marcó, falló un penalti y perdió balones como el que supuso el gol del Chelsea en la ida. Es evidente que el F.C. Barcelona sufre cuando él no está enchufado. Hoy sí lo ha estado, lo creo firmemente, pero su error en la pena máxima (que empieza a ser habitual) le ha mermado. Perfectamente marcado por Obi Mikel, Lampard y Meireles, la telaraña preparada por Di Matteo. En esta ocasión, cayó en ella la "Pulga".

5. El Barça necesita un nueve con urgencia. Llámalo Larsson, llámalo "x". Que Guardiola tenga que recurrir a Keita como hombre referencia, como delantero centro, habla mal de la configuración de una plantilla no acostumbrada a estos sufrimientos. Un hombre-gol, como en su día fue Maxi López (por minutos). Alguien a quien colgarle un balón, que lo baje, o remate uno de los múltiples centros de Alves, Tello o Cuenca. No tiene por qué ser un titular, vale con servir como alternativa.

6. Atacar con más no es generar más. El Barça ha vuelto a producir muchas oportunidades, pero quizás menos de las que un asedio posicional merece. Quizás sea por la superpoblación de hombres, restando espacio a los que lo necesitan: Tello, Cuenca, Alexis Sánchez, o los propios Messi, Iniesta y Xavi, desesperados ante la muralla blue. Han sido muchas las ocasiones en las que hasta nueve hombres rozaban el área rival, incluyendo Puyol y Mascherano, ocupando un espacio que otros necesitan para vivir. Han acabado muriendo por asfixia. 

7. El sacrificio de Mata. ¿Ha jugado? Probablemente pocos valoren tras el final del choque que el asturiano ha recorrido siete kilómetros hasta ser sustituido, 1,5 más de los que entonces promediaba junto a sus compañeros. La banda derecha culé no ha existido hasta que se ha marchado él, por lo tanto su mérito es enorme. Su cara al ser sustituido lo decía todo: me he dejado la camiseta haciendo algo a lo que no estoy nada acostumbrado. Merecido premio para Juanín, que volverá al centro, donde mejor se siente y más rinde. 

8. Ivanovic - Bosingwa, héroes improvisados. Si les dices antes del partido que acabarían siendo la pareja de centrales en el Camp Nou, probablemente ninguno lo creería. Terry expulsado, Cahill lesionado, sólo quedaban ellos. Y con el apoyo del, una vez más, excelente Ramires, han cerrado los espacios con más oficio que calidad. Si en la ida Terry y Cahill rozaron el sobresaliente, en la vuelta se puede decir que los dos merecen una estatua en el Bridge. 

9. Chelsea, flamante finalista de la Champions League. La vida de los blues en esta competición merece capítulo. En las eliminatorias, pudieron salir goleados de San Paolo, partido que sirvió para la destitución de AVB. Tras remontar en la vuelta, de manera heroica, gracias a Ivanovic, accedieron a cuartos de final. Allí fueron inferiores a Benfica prácticamente durante los 180 minutos, pero la efectividad legendaria les dio el premio de las semifinales. Contra el FCB han jugado a lo que tenían que jugar...y sus plegarias fueron escuchadas. 

10. ¿Fin de ciclo? Tremendamente oportunista hablar esta noche de fin de ciclo refiriéndose a un Fútbol Club Barcelona que sigue teniendo mayoría de gente joven, más lo que llega fuerte de abajo. Sí debería servir para que se replantearan ciertos retoques sin modificar su estilo propio, por supuesto. España lo tuvo que hacer para el Mundial pasado. Y no fue del todo mal. 

miércoles, 18 de abril de 2012

Chelsea 1-0 F.C. Barcelona. Las claves.

El segundo partido de las semifinales de Champions League no ha decepcionado a los estudiosos del fútbol. Planteamientos de sobra conocidos por parte de ambos bandos, pero sólo un técnico ha logrado plasmar en el terreno de juego su partido soñado: Di Matteo. El Chelsea ha vencido por la mínima, 1-0, aunque el F.C. Barcelona sigue siendo tremendamente favorito para estar en la final de Munich. Comenzamos con las claves:

1. La diferencia estuvo en la portería. Poco o nada se le puede achacar a Víctor Valdés en el gol del Chelsea. Pero sí es cierto que, por muy abrumadora que sea la posesión del Barça, el equipo rival siempre acaba haciéndole una clara, más si arriba está Drogba. El portero culé está acostumbrado a salvar esa ocasión y dejar su puerta a cero, objetivo que esta noche no ha logrado. Cualquier arquero te asegura que prefiere que le lancen seis (como a Cech) a una (como al catalán), porque instintivamente bajas un poco la guardia. Cech paró lo que no tapó Valdés. ¿Culpable Víctor? No. Pero el checo ha salvado a su equipo.

2. Poca profundidad por las bandas. Si en el Bayern - Real Madrid hablábamos de dos equipos que les gusta explotar las bandas, todo lo contrario en Stamford Bridge. Di Matteo, con su planteamiento, ha abortado esa opción, escorando a Mata a la zurda y sacándole así de su lugar de influencia. Con el italiano siempre había jugado por el centro, por lo que hoy anduvo demasiado perdido. El técnico del Chelsea ha concedido todo el espacio pegado a la cal a Guardiola, que metió demasiado tarde a Cuenca. La única opción blaugrana estaba en Alves, que no tuvo su mejor día en los centros. Y Pedro volvió a demostrar que no es el hombre decisivo de otros años, aunque se cruzase el palo en su camino, sin desbordar ni una sola vez a un Ivanovic que deja hueco a su espalda.

3. La telaraña se come a Messi. Le pasó en San Siro y le ha vuelto a pasar en Stamford Bridge. Obi Mikel como escudero de Lampard, Meireles, Ramires y el propio Mata se han encargado de cerrar todos los espacios posibles. Y cuando los había, el argentino quizás pecó de individualista. Di Matteo seguro ha visualizado el planteamiento de Allegri con Seedorf, Ambrosini y Nocerino en la ida de cuartos, calcándolo en la zona central. Una de sus pérdidas, el gol local. El poco espacio de Leo ha dejado sin influencia vertical a Xavi, con más de 180 asistencias, aunque la mayoría en vano. 

4. La labor de Didier Drogba. Nada que ver el Drogba de la primera parte con el de la segunda. A nadie le gusta cuando el gran elefante busca más el suelo que su (enorme) fútbol, por eso los segundos 45 minutos han dejado un buen sabor de boca inexistente en los primeros, a pesar del gol. Un tanto que vale su peso en oro y que demuestra lo que es un nueve de calidad mundial. Si antes hablaba de Valdés, al que sólo le llega una pelota, lo mismo ocurrió con el marfileño, aunque sí la aprovechó. Su despliegue físico por delante del centro del campo, las faltas que ha sacado oxigenando a sus compañeros y el 1-0 le convierten en el MVP. 
5. La anarquía de Ramires. Para ganar al F.C. Barcelona necesitas tres cosas: la primera es un orden defensivo extremo, la segunda rezar y la tercera una anarquía ofensiva suficiente como para provocar un desbarajuste en la pareja Puyol-Mascherano, prácticamente insuperable en estático. Ahí es el rey Ramires, aprovechando una arrancada para conceder el gol a Drogba, tras un pase de memoria de Frank Lampard. El brasileño no es ningún prodigio técnico, no regatea y no es estético. Pero su desorden, en un equipo tan plano como el Chelsea, es agua bendita para Di Matteo. 

6. Di Matteo pierde una oportunidad. Me queda la sensación no obstante de que el Chelsea ha perdido una oportunidad esta noche. Curioso, teniendo en cuenta que el F.C. Barcelona fue superior y sólo la falta de puntería le privó de la victoria. Con el 1-0, introdujo cambios más por inercia que para aportar soluciones, acusando quizás su bisoñez en los banquillos. Cierto es que Drogba estaba realizando un trabajo defensivo brutal, pero la velocidad de Fernando Torres a la contra intimida. Y más al Barça, con quien mantiene un affaire especial. 

7. Planteamiento para la vuelta. Di Matteo lo variará más bien poco, aunque sí convendría un perfil más veloz por la banda. Viendo que le ha funcionado en Stamford Bridge, raro sería que entrara Kalou o Malouda. Por parte del Barça, su objetivo es abrir el campo. Lo intentó escalonando a Alves y Adriano, pero fue insuficiente por las ayudas de los interiores del Chelsea. Tello, Cuenca o Pedro son las opciones. Sacrificaría a Alexis Sánchez o a Cesc, desafortunados ambos en el césped londinense.

8. El Barça no tiene nueve. Y no me refiero en estos momentos a David Villa, a quien el FCB echa muchísimo de menos. Desde la salida de Frank Rijkaard del banquillo culé, el equipo ha adolecido de un nueve puro, de un delantero centro que intimide y cace goles casi sin quererlo. El ejemplo evidente es Henrik Larsson, que tanta gloria dio en tan poco tiempo en el Camp Nou. Meter a Messi de falso nueve es un acierto de Guardiola, los resultados lo evidencian. Pero para los momentos malos, la impresión es que falta un plan B como el citado. 

9. El Camp Nou decidirá. Sigo pensando que los blaugranas son infinitamente superiores y máximos favoritos para acceder a la final. El terreno de juego es considerablemente más ancho, condición indispensable. El Chelsea ya no estará tan cómodo cerrando y concederá unos espacios donde Messi es el rey, Cesc desequilibra y permite a Xavi e Iniesta adelantar 10 metros vitales para su fútbol. 

martes, 17 de abril de 2012

Bayern Munich 2-1 Real Madrid. Las claves.

El Bayern Munich se ha impuesto con total merecimiento al Real Madrid por un resultado que, eso sí, deja franca la eliminatoria para los de Mourinho en la vuelta. Creo francamente que Jupp Heynckes ha demostrado mayor madurez y tranquilidad en sus decisiones, por lo que la victoria bávara es justa. Mientras, al portugués le ha podido la ansiedad y, raro en él, ha olvidado por momentos que las semifinales duran 180 minutos. Mis claves:

1. Casillas, el portero funambulista. Convertir a Iker desde el exterior en un ser superior no le hace ningún bien. Es cierto que no es cuestionable su trayectoria, pero vive una temporada donde acumula una serie de errores impropios de su madurez. El de Móstoles respira bajo la línea y en partidos con balones laterales sufre muchísimo, generando inseguridad. El Bayern explota al máximo las bandas, lugar desde el que llegaron los dos tantos locales. Y en el segundo, Casillas no domina un área pequeña que está lejos de convertirse en coto privado. Como bien he leído en Twitter, manda menos de lo que debería. Mario Gómez, se relame.
2. Batalla en las bandas. En la previa del partido casi todo el mundo hablaba del poderío alemán con Ribery y Robben como puñales por bandas. Precisamente ahí, donde Mourinho no tiene hombres de garantías. Arbeloa y Coentrao han completado un partido con el suspenso como única calificación posible. Alaba y Lahm no se han incorporado demasiado, pero de las botas del segundo ha llegado el gol de la victoria. Nadie sigue al lateral internacional, provoca una nueva fisura en Coentrao y la centra al segundo palo, donde Arbeloa no cierra y Ramos pierde de vista, por enésima vez, al matador. Resultado lógico de un déficit previsible. 

3. Pepe y Khedira sostienen al Real Madrid. Creo sinceramente que el equipo blanco se ha sostenido esta noche gracias a Pepe y Khedira. Excepcional encuentro del portugués que no sólo ha tenido que tapar su zona, sino acudir constantemente a corregir los errores posicionales de Sergio Ramos o a cubrir la desgastada cintura de Álvaro Arbeloa. Sami se ha destapado ayudando a los laterales, aunque la guerra estaba perdida por la superioridad individual de 'Robbery'.

4. Mourinho destruye el triángulo. No recuerdo un partido peor planteado por Mourinho. El Real Madrid da la sensación de dominar cuando Xabi Alonso, Khedira y Özil forman un triángulo. El gol de Ribery lleva el nerviosismo antes citado al banquillo y el técnico prueba alternando a Di María con el 10. ¿Desde cuándo un hombre que desequilibra pegado a la cal puede hacerlo bien de mediapunta? El Fideo es un genial driblador, veloz y asistente, pero para actuar detrás del punta no se necesita conducción. Precisamente el gran error del internacional argentino. 

5. ¿Está Cristiano? Que se ponga. Las estadísticas hablan de una asistencia de gol del astro portugués. Sólo los números pueden salvarle de un partido donde ha mostrado su lado desquiciante y desquiciado, con apenas una ocasión clara de gol (que marró) y poco o nada de juego generado. Enorme trabajo de Lahm, con Luiz Gustavo en las ayudas o Schweinsteiger. Mediocentros que han sabido entender que su trabajo era frenar para dejar a Kroos que creara.

6. Benzema, MVP. Junto a Pepe y Khedira, probablemente el único futbolista que ha sabido leer entre líneas el partido. Primero buscando el espacio entre Boateng y Badstuber (enormes deficiencias en compenetración entre ambos), segundo jugando a uno o dos toques, la única manera de destruir una defensa poblada. El gol es suyo, aunque el acta lo anote a Özil. Demuestra, una vez más, que es el delantero titular del Real Madrid en los partidos importantes. 

7. Cambios. Mención especial merecen las sustituciones. Mientras Heynckes ha dado aire a su Bayern con la entrada de Thomas Müller, Mourinho lo ha ahogado con Granero (le cuesta entrar en ritmo) y Marcelo. ¿De qué ha jugado el brasileño? Me ha parecido perfecta la decisión de incrustarlo por delante de Coentrao, para defender a Lahm, pero el carioca ha terminado escorado a la derecha. Y todos sabemos el resultado de perder de vista a Lahm, el gol de Mario Gómez. Lo de Higuain no merece la pena ser analizado, su bagaje en 13 minutos ha sido una protesta que le ha costado la tarjeta amarilla. 

8. Para la vuelta. La alegría de Heynckes, con la cara más roja que nunca, se entiende perfectamente. Para el Bayern, ir al Bernabéu a jugar al contraataque es un regalo caído del cielo. Robben, Ribery y Mario Gómez en punta, con el despliegue físico del centro del campo. Además, no cuentan con desgaste liguero, mientras que el Real Madrid se juega la Liga en el Camp Nou. El 2-1 hace favorito a los blancos, pero cambia un mundo el planteamiento. 

9. Lass Diarra. No es buena la relación del mediocentro con Mourinho, ni con el madridismo en general, pero le veo como una opción vital para frenar a Ribery. Jugador pegajoso, rápido y defensivo. Tres características que Arbeloa no conoce, por otro lado. ¿Se puede contemplar como alternativa? El que debe actuar seguro es Marcelo, que mereció la roja, porque el Real Madrid, esta vez sí, llevará la iniciativa de la posesión. 

10. El oficio alemán. Pero nadie debe fiarse del Bayern. El primer tanto llega a balón parado, técnica que dominan a la perfección; el segundo, en la zona Cesarini. ¿Le sorprende a alguien? No, la alta competitividad bávara y el aliciente de disputar la final en el Allianz le convierten en el rival más complicado posible. 

lunes, 16 de abril de 2012

Los restos del naufragio (Capítulo I)

El fin de semana siempre deja nombres propios en las principales ligas mundiales. Desde este lunes, bajo el título "Los restos del naufragio", trataré de citar los más llamativos e importantes:

1. Piermario Morosini. La desgracia se ha vuelto a cebar con el fútbol, con la muerte en pleno partido del futbolista del Livorno. Un suceso que provocó, de manera acertada, la suspensión de los encuentros del Calcio. Una vida llena de contratiempos, con la muerte de sus padres y de su hermano, que deja a Carla María, su hermana mayor, en una situación muy delicada. Sufre una discapacidad y está ingresada en una residencia, de cuyos gastos se ocupaba Morosini. Por suerte, los clubes del Calcio se volcarán con la afectada para sufragar su tratamiento. Entre los jugadores destaca Antonio Di Natale, quien ha demostrado una vez más que los goles no están reñidos con las buenas acciones. Descansa en paz, Piermario.

2. Teo Gutiérrez. Una vez más, el delantero de Racing de Avellaneda se encuentra en el disparadero. Su equipo perdía en el Superclásico de Avellaneda por 4-1 en el Libertadores de América. El colombiano adelantaba a la Academia en la primera parte, pero Parra por partida doble, Vidal y Patricio Rodríguez daban finalmente la victoria a Club Atlético Independiente. Teo no supo frenarse y acabó expulsado tras insultar al colegiado. Pero no todo acabó ahí. Tras montar una trifulca en el campo, posteriormente se enzarzó en una discusión con Sebastián Saja, guardameta y capitán de Racing. Se dice que Gutiérrez enseñó un arma de aire comprimido y que no jugará más en su todavía equipo. El estadio lo abandonó en taxi, mientras que sus compañeros lo hicieron juntos en autobús. Suena a despedida.

3. Radamel Falcao. Las buenas noticias comienzan con el matador colombiano. Y es que el 9 del Atlético de Madrid daba con un nuevo gol la victoria a los colchoneros, manteniéndoles una semana más con opciones de disputar la próxima Champions League. Pocos recuerdan que el ex del Porto recibió algunas críticas en el inicio de temporada, aunque el Tigre hizo caso omiso de ellas. Suma 22 tantos en la Liga BBVA, siendo el primero de los mortales. Lleva números de Pichichi, pero la sombra de Messi y Cristiano es demasiado alargada. De su olfato depende el Cholo Simeone en la Europa League, competición que se le da especialmente bien a su killer. El año pasado campeonó y fue máximo realizador con 16 dianas. 

4. Carlos Tévez. No sabía si poner por encima a Carlos Tévez o directamente a Roberto Mancini. El entrenador italiano ha tenido que doblar la rodilla ante la evidencia, devolviendo al Apache al lugar del que nunca debió salir: la delantera de su equipo. El delantero argentino destrozó literalmente al Norwich con un hat-trick de oro que mantiene vivas las esperanzas del City. A su lado, Kun Agüero, formando una dupla bestial que su técnico no ha sabido aprovechar, anteponiendo su orgullo al bien del equipo. Y errores así, cuestan campeonatos. 

5. Harry Redknapp. Se las prometía muy felices el entrenador del Tottenham tras una primera parte de la temporada espectacular. El buen rendimiento de los Spurs, unido a su atractivo fútbol, le colocó como primera opción para sustituir en Inglaterra a Fabio Capello. Sin embargo, el técnico parece haber perdido el rumbo, con constantes cambios de posiciones que merman el rendimiento de Modric o Gareth Bale. De momento, su equipo se mantiene cuarto en Premier, aunque Newcastle y Chelsea ya le han dado alcance. En FA Cup, a pesar de la actuación arbitral desfavorable, caía goleado frente al propio Chelsea. Si no reacciona pronto, la buena campaña quedará muy empañada. 

6. Di Matteo. Si Redknapp era la nota negativa, el técnico del Chelsea es la positiva. Ha logrado rescatar a los blues de una dinámica negativa que amenazaba con barrerles y dejarles sin opciones. Confió en su llegada en la vieja guardia, encabezada por Droba y Lampard, y los resultados no han tardado en llegar. Brillante finalista de la FA Cup, opciones de Champions en la Premier League y semifinalista de la propia Champions, en una eliminatoria de nivel frente al Fútbol Club Barcelona. Indiscutible su papel, sea cual sea la imagen dada. 

7. Andy Carroll. El británico forma parte de un selecto grupo de futbolistas que se ven afectados por la cuantía de su fichaje. El Liverpool pagó una auténtica millonada al Newcastle por su fichaje y, hasta ahora, no lo ha rentabilizado. Sin embargo, el destino quiso que el buen nueve anotara el gol que mete a los reds en su segunda final copera del año, en el descuento. La mala situación liguera se está viendo enormemente compensada con el título de Carling y la posibilidad de repetir en la FA Cup, en una final de infarto contra el Chelsea. Muy abierta. 

8. Dortmund. El equipo alemán es un modelo a seguir para cualquier amante del fútbol. Su victoria en campo del Schalke, en el derbi del Ruhr, le otorga media Bundesliga. A falta de tres jornadas son ocho puntos los que saca a Bayern Munich, que se dejó llevar y empató, dejando medio campeonato en bandeja a los de Klopp. Totalmente merecido para los Kagawa, Götze, Lewandowski y compañía. Además, la entidad anunciaba durante la semana que repartirá dividendos entre sus accionistas por la buena situación económica. Mucho que aprender de un conjunto que sumará la temporada que viene a Reus. Ojo con ellos.

9. Carlo Ancelotti. Sólo la racanería del técnico italiano podía permitir que el PSG se dejara dos puntos vitales en la lucha por la Ligue1. Montpellier caía sorprendemente por 2-1 frente al Lorient, dando una oportunidad a los parisinos de alcanzarles en el puesto puntero. Sin embargo, Ancelotti decidió enamorarse del 0-1 y plagó al equipo de defensas, aprovechado por el colista Auxerre para encerrar a su rival y hacer justicia en el marcador por medio de Le Tallec. Montpellier mantiene el liderato con 66 puntos, mientras que el PSG es segundo a dos. Por medio, seis jornadas de infarto. 

10. Brandao/Saviola. Injusto me parecía dejar a uno de los dos fuera, porque viven situaciones similares. Tanto el gigante del Marsella como el 'pibito' del Benfica daban a sus respectivos equipos los títulos coperos. Olympique de Lyon y Gil Vicente sucumbían en una de las tarde-noches más bonitos del año de cada competición. Tanto Brandao como Saviola han devuelto la sonrisa a sus aficiones, algo mermada por la eliminación de la Champions League.