“Para mí el fútbol lo es todo. Pienso en fútbol, hablo en fútbol, leo fútbol y esa es una vida que no se puede vivir eternamente". Marcelo Bielsa
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miércoles, 25 de abril de 2012

Justicia poética. La caída de Barça y Real Madrid.

Real Madrid y Fútbol Club Barcelona han fracasado en la presente edición de Champions League. Decir lo contrario es negar la evidencia. Nadie en el mundo tiene los recursos que poseen los dos monstruos, creados por la Liga BBVA a costa de destrozar una competición donde la tabla se parte en dos en un suspiro. Un elenco de estrellas millonarias que ven como un grupo de 'obreros', compañeros, les ha arrebatado la gloria de estar en Múnich, en la final soñada por los que creen que el fútbol se acaba más allá de las fronteras de la Península Ibérica. 
Lo han hecho además de manera dolorosa. El Chelsea transformando las tres ocasiones que tuvo en toda la eliminatoria y exhibiendo una defensa estoica, cimentada en el sacrificio, ante un Fútbol Club Barcelona que lo perdonó todo y todavía se arrepiente. El Bayern Munich tras derrotar en los penaltis al Real Madrid en un repleto Santiago Bernabéu. Además, con tanto de Robben durante el partido y superando el tirón inicial de Cristiano Ronaldo y los suyos. 

Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. El concepto de justicia poética se agranda cuando hablamos de estos dos. Porque luso y argentino, que se pelean como niños por ver quién es el máximo goleador de una denostada Liga Española, han marrado penaltis decisivos, definitivos para la eliminación de sus equipos. Ambos, además, han acusado durante sus respectivos partidos el cansancio acumulado, fruto del inexistente descanso por egoísmo en sus objetivos particulares. 

Al final, brillan los españoles. Entre tanto revuelo, resulta que el mejor del Real Madrid fue un tal Iker Casillas, que ha permitido que su equipo llegue a los penaltis. No sólo eso, sino que en la tanda ha dado opciones a su equipo deteniendo dos. ¿Quién ha sido el único goleador blanco en ésta? Xabi Alonso. Con Sergio Ramos, eso sí, excepción que confirma la regla. En el Barça, los goles los meten Busquets e Iniesta. Al final, tendemos a infravalorar a jugadores de la tierra por la presencia de Cristiano y Messi. Mientras, el Bayern se mete en la final por la sangre fría de su capitán, alemán; y el Chelsea sentenció el pase por Fernando Torres. 

Mensaje al mundo. Me da la sensación de que el universo futbolístico ha llevado al extremo los Fútbol Club Barcelona - Real Madrid. Y nadie se libra de ser relacionado con uno u otro bando a pesar de tener a los dos en la misma estima. Antes, no hace mucho, un Clásico era motivo de fiesta y, aunque no faltaban las bromas, se podía ver tranquilamente. En nuestras manos está devolver la magia y transformar en fútbol lo que ahora se hace completamente desagradable.

¡ENHORABUENA CHELSEA Y BAYERN!

Real Madrid - Bayern Munich, historias encontradas, imágenes imborrables.

En esta ocasión, la previa del Real Madrid - Bayern Munich lleva una firma especial. Alberto López (@Albercampeontv) nos trae su particular visión histórica del clásico por excelencia de la Copa de Europa. El 2-1 en la ida en el Allianz deja muy abierta la eliminatoria. ¿Pero qué significa este partido para el fútbol?

José Antonio Camacho: "En el Mundial de España 82 había una diferencia física tremenda entre nosotros y los alemanes, jugadores como Kaltz o Briegel eran fortísimos".

Manfred Kaltz o Hans Peter Briegel, laterales derecho e izquierdo de la selección de la República Federal de Alemania durante varios años, no jugaron nunca en el Bayern, pero en esa frase de Camacho se pueden explicar muchas de las diferencias que había entre el fútbol español y el alemán desde mediados de los 70 hasta bien entrada la década de los 90. La superioridad física era evidente y se comenzó a crear una especie de complejo que hizo que muchos equipos españoles se llevaran un "saco de goles" cuando visitaban Alemania en competiciones europeas, sobre todo ante equipos de la R.F.A.

Sin ningún género de dudas, Real Madrid y Bayern Munich es, históricamente, el enfrentamiento estrella en la rivalidad hispano-teutona a nivel de clubes. La R.F.A. ganó la Eurocopa de 1972 haciendo un fútbol magnífico, mejor aún que el que realizó dos años después cuando venció en el Mundial, celebrado como local. Una mezcla de calidad y poderío físico. En aquella generación, Borussia de Mönchengladbach y Bayern Munich llevaban la voz cantante en la Selección. En la temporada del Mundial, la 73-74, el Bayern comenzó una hegemonía en Europa que mantendría durante tres años ganando tres copas de Europa consecutivas.

En la primera de ellas se recuerda el primer enfrentamiento entre Madrid y Bayern. Fue en las semifinales. La eliminatoria se recuerda como la del "Loco del Bernabéu". En el partido de ida, celebrado en Madrid, un espectador saltó al campo y agredió al árbitro austriaco Linemayer y al delantero del Bayern "Torpedo" Müller, ya con el partido concluido. La UEFA sancionó al Real Madrid con dos partidos sin poder jugar en casa la temporada siguiente. el resultado fue de empate a uno y en la vuelta, derrota en Múnich por dos goles a cero. Los Maier, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Roth, Hoeness, Müller y un jovencísimo Rummenigge se metían en su tercera final consecutiva.

En España, el Real Madrid luchaba por imponerse al Barça de Cruyff y al Atlético que dirigía Luis Aragonés. En Europa, ya hacía diez años de la última Copa de Europa conseguida en 1966. Un joven Camacho, Del Bosque, Paul Breitner, Günter Netzer, Roberto Martínez, Carlos Santillana y un veteranísimo Amancio, entre otros, sucumbieron a las puertas de la final. Habría que esperar hasta la 86-87 para ver otro enfrentamiento entre ambos, de nuevo en semifinales. En medio, un amistoso en el verano del 80: Bayern 9-1 Real Madrid. Vujadin Boskov, técnico blanco, dijo al final del partido que prefería perder un partido por nueve goles que perder nueve partidos seguidos por un gol. Pero la sensación que aquel resultado dejó en los jugadores y en la afición fue desoladora. 

Da pena recordar la eliminatoria de la temporada 86-87 por el célebre "pisotón" de Juanito a Matthäus. Recuerdo perfectamente otros aspectos de aquella contienda. Tenía 8 años y en mi cabeza guardo las imágenes en la televisión de un Olímipco de Múnich frío, gélido. Un Bayern pasando por encima del Madrid como una apisonadora en el partido de ida. 4-1 al final del encuentro, la tristeza por lo sucedido con Juanito, la cara de satisfacción del técnico alemán, Udo Lattek, y la esperanza de vivir una nueva noche épica en Madrid. Guardo en casa algún periódico de los días previos al partido de vuelta. El Real Madrid llevaba casi tres temporadas sin perder una eliminatoria en Europa (había ganado las dos Copas de la UEFA anteriores) y de inicio salió con Butragueño, Hugo Sánchez y Santillana en el once titular. Un gol de Santillana antes de la primera media hora hizo soñar con la remontada, pero el Bayern enfrió el partido. Plaff estuvo muy bien y el central Klaus Aughenthaler se encargó de desquiciar a público y jugadores, especialmente a Hugo Sánchez. El Madrid cayó de nuevo a un paso de la final. 

La temporada siguiente, el Real Madrid se vengó, esta vez en cuartos. Derrota en Múnich por 3-2, tras ir perdiendo por 3-0, y remontada en Madrid. 2-0, obra de Jankovic y Míchel. El resto de enfrentamientos están más cercanos en nuestras memorias y el miércoles se escribe un nuevo capítulo en esta histórica rivalidad. Miljanic, Cramer, Boskov, Lattek, Beenhakker, Hitzfeld, Del Bosque, Capello, Maier, Miguel Ángel, Roth, Beckenbauer, Benito, Müller, Santillana, Pfaff, Aughenthaler, Matthäus, Brehme, Juanito, Hugo Sánchez, Scholl, Effenberg, Elber, Raúl, Morientes, Kahn, Casillas, Salihamidzic, Demichelis, Roberto Carlos, Zidane, Van Bommel, Makaay, Helguera, Van Nistelrooy...

Unos como técnicos, otros por su calidad, algunos por sus declaraciones previas y posteriores a los partidos, todos están en la historia de los Real Madrid - Bayern. Ahora se les van a unir Ribery, Robben, Mario Gómez, Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo o Karim Benzema. Todo está listo para el nuevo episodio de una vieja rivalidad, de nuevo en semifinales, a las puertas de la gloria. 

martes, 24 de abril de 2012

F.C. Barcelona 2-2 Chelsea. Las claves.

El Chelsea acaba de tomar el Camp Nou. Un 2-2 que le clasifica para la final de la Champions League. Si es de manera merecida o inmerecida, lo intentaré evaluar a lo largo de las claves del partido que dicto a continuación:

1. Di Matteo calca el esquema del Inter de Mourinho. Lo principal, al Chelsea le ha salido bien lo que en su día hizo Mourinho en idéntica situación. En aquel momento expulsaron a Motta, hoy ha sido Terry. Dos líneas muy juntas que exigen al delantero centro a cerrar en un lateral, como Eto'o o Drogba. Del ataque poco se ha sabido en la segunda parte, esperando pacientemente un latigazo que amenazaba con no llegar nunca. El sacrificio colectivo del Chelsea ha sido gigantesco, recibiendo su premio a pesar de su nula posesión del balón. 

2. Didier Drogba y Fernando Torres. Sería injusto equipararles y no lo voy a hacer. El trabajo del marfileño ha sido enorme durante toda la eliminatoria, incluyendo el gol de la ida o la defensa numantina del lateral zurdo. En la ida, dije que Torres podía hacer mucho daño a un Barça volcado y hoy lo ha demostrado, marcando de nuevo en uno de sus campos fetiche. Es de esos goles que sí pueden darte una participación en la Eurocopa, por la relevancia mundial y cómo se produce. En carrera, al espacio, igual que en la pasada Euro contra Alemania. 

3. Las bandas del Barça. Pep Guardiola ha corregido en parte el problema de las bandas, pero no lo suficiente. Situar a Alves como lateral derecho, su sitio, es un gran acierto. Así llegó el gol anulado que suponía el 3-1 y la clasificación. Cuando Cuenca entró por la zurda, entre Ramires y Bosingwa, el Barça hizo el primero. Un espacio que, por cierto, también aprovecharon Messi e Iniesta para hacer el segundo. El fútbol son las bandas y los blaugranas se han quedado algo cojos en esta faceta, facilitando la congestión central del Chelsea.

4. Lionel Andrés Messi. Criticar algo del argentino puede ser un sacrilegio terrible, pero en esta eliminatoria hay motivos. No marcó, falló un penalti y perdió balones como el que supuso el gol del Chelsea en la ida. Es evidente que el F.C. Barcelona sufre cuando él no está enchufado. Hoy sí lo ha estado, lo creo firmemente, pero su error en la pena máxima (que empieza a ser habitual) le ha mermado. Perfectamente marcado por Obi Mikel, Lampard y Meireles, la telaraña preparada por Di Matteo. En esta ocasión, cayó en ella la "Pulga".

5. El Barça necesita un nueve con urgencia. Llámalo Larsson, llámalo "x". Que Guardiola tenga que recurrir a Keita como hombre referencia, como delantero centro, habla mal de la configuración de una plantilla no acostumbrada a estos sufrimientos. Un hombre-gol, como en su día fue Maxi López (por minutos). Alguien a quien colgarle un balón, que lo baje, o remate uno de los múltiples centros de Alves, Tello o Cuenca. No tiene por qué ser un titular, vale con servir como alternativa.

6. Atacar con más no es generar más. El Barça ha vuelto a producir muchas oportunidades, pero quizás menos de las que un asedio posicional merece. Quizás sea por la superpoblación de hombres, restando espacio a los que lo necesitan: Tello, Cuenca, Alexis Sánchez, o los propios Messi, Iniesta y Xavi, desesperados ante la muralla blue. Han sido muchas las ocasiones en las que hasta nueve hombres rozaban el área rival, incluyendo Puyol y Mascherano, ocupando un espacio que otros necesitan para vivir. Han acabado muriendo por asfixia. 

7. El sacrificio de Mata. ¿Ha jugado? Probablemente pocos valoren tras el final del choque que el asturiano ha recorrido siete kilómetros hasta ser sustituido, 1,5 más de los que entonces promediaba junto a sus compañeros. La banda derecha culé no ha existido hasta que se ha marchado él, por lo tanto su mérito es enorme. Su cara al ser sustituido lo decía todo: me he dejado la camiseta haciendo algo a lo que no estoy nada acostumbrado. Merecido premio para Juanín, que volverá al centro, donde mejor se siente y más rinde. 

8. Ivanovic - Bosingwa, héroes improvisados. Si les dices antes del partido que acabarían siendo la pareja de centrales en el Camp Nou, probablemente ninguno lo creería. Terry expulsado, Cahill lesionado, sólo quedaban ellos. Y con el apoyo del, una vez más, excelente Ramires, han cerrado los espacios con más oficio que calidad. Si en la ida Terry y Cahill rozaron el sobresaliente, en la vuelta se puede decir que los dos merecen una estatua en el Bridge. 

9. Chelsea, flamante finalista de la Champions League. La vida de los blues en esta competición merece capítulo. En las eliminatorias, pudieron salir goleados de San Paolo, partido que sirvió para la destitución de AVB. Tras remontar en la vuelta, de manera heroica, gracias a Ivanovic, accedieron a cuartos de final. Allí fueron inferiores a Benfica prácticamente durante los 180 minutos, pero la efectividad legendaria les dio el premio de las semifinales. Contra el FCB han jugado a lo que tenían que jugar...y sus plegarias fueron escuchadas. 

10. ¿Fin de ciclo? Tremendamente oportunista hablar esta noche de fin de ciclo refiriéndose a un Fútbol Club Barcelona que sigue teniendo mayoría de gente joven, más lo que llega fuerte de abajo. Sí debería servir para que se replantearan ciertos retoques sin modificar su estilo propio, por supuesto. España lo tuvo que hacer para el Mundial pasado. Y no fue del todo mal. 

miércoles, 18 de abril de 2012

Chelsea 1-0 F.C. Barcelona. Las claves.

El segundo partido de las semifinales de Champions League no ha decepcionado a los estudiosos del fútbol. Planteamientos de sobra conocidos por parte de ambos bandos, pero sólo un técnico ha logrado plasmar en el terreno de juego su partido soñado: Di Matteo. El Chelsea ha vencido por la mínima, 1-0, aunque el F.C. Barcelona sigue siendo tremendamente favorito para estar en la final de Munich. Comenzamos con las claves:

1. La diferencia estuvo en la portería. Poco o nada se le puede achacar a Víctor Valdés en el gol del Chelsea. Pero sí es cierto que, por muy abrumadora que sea la posesión del Barça, el equipo rival siempre acaba haciéndole una clara, más si arriba está Drogba. El portero culé está acostumbrado a salvar esa ocasión y dejar su puerta a cero, objetivo que esta noche no ha logrado. Cualquier arquero te asegura que prefiere que le lancen seis (como a Cech) a una (como al catalán), porque instintivamente bajas un poco la guardia. Cech paró lo que no tapó Valdés. ¿Culpable Víctor? No. Pero el checo ha salvado a su equipo.

2. Poca profundidad por las bandas. Si en el Bayern - Real Madrid hablábamos de dos equipos que les gusta explotar las bandas, todo lo contrario en Stamford Bridge. Di Matteo, con su planteamiento, ha abortado esa opción, escorando a Mata a la zurda y sacándole así de su lugar de influencia. Con el italiano siempre había jugado por el centro, por lo que hoy anduvo demasiado perdido. El técnico del Chelsea ha concedido todo el espacio pegado a la cal a Guardiola, que metió demasiado tarde a Cuenca. La única opción blaugrana estaba en Alves, que no tuvo su mejor día en los centros. Y Pedro volvió a demostrar que no es el hombre decisivo de otros años, aunque se cruzase el palo en su camino, sin desbordar ni una sola vez a un Ivanovic que deja hueco a su espalda.

3. La telaraña se come a Messi. Le pasó en San Siro y le ha vuelto a pasar en Stamford Bridge. Obi Mikel como escudero de Lampard, Meireles, Ramires y el propio Mata se han encargado de cerrar todos los espacios posibles. Y cuando los había, el argentino quizás pecó de individualista. Di Matteo seguro ha visualizado el planteamiento de Allegri con Seedorf, Ambrosini y Nocerino en la ida de cuartos, calcándolo en la zona central. Una de sus pérdidas, el gol local. El poco espacio de Leo ha dejado sin influencia vertical a Xavi, con más de 180 asistencias, aunque la mayoría en vano. 

4. La labor de Didier Drogba. Nada que ver el Drogba de la primera parte con el de la segunda. A nadie le gusta cuando el gran elefante busca más el suelo que su (enorme) fútbol, por eso los segundos 45 minutos han dejado un buen sabor de boca inexistente en los primeros, a pesar del gol. Un tanto que vale su peso en oro y que demuestra lo que es un nueve de calidad mundial. Si antes hablaba de Valdés, al que sólo le llega una pelota, lo mismo ocurrió con el marfileño, aunque sí la aprovechó. Su despliegue físico por delante del centro del campo, las faltas que ha sacado oxigenando a sus compañeros y el 1-0 le convierten en el MVP. 
5. La anarquía de Ramires. Para ganar al F.C. Barcelona necesitas tres cosas: la primera es un orden defensivo extremo, la segunda rezar y la tercera una anarquía ofensiva suficiente como para provocar un desbarajuste en la pareja Puyol-Mascherano, prácticamente insuperable en estático. Ahí es el rey Ramires, aprovechando una arrancada para conceder el gol a Drogba, tras un pase de memoria de Frank Lampard. El brasileño no es ningún prodigio técnico, no regatea y no es estético. Pero su desorden, en un equipo tan plano como el Chelsea, es agua bendita para Di Matteo. 

6. Di Matteo pierde una oportunidad. Me queda la sensación no obstante de que el Chelsea ha perdido una oportunidad esta noche. Curioso, teniendo en cuenta que el F.C. Barcelona fue superior y sólo la falta de puntería le privó de la victoria. Con el 1-0, introdujo cambios más por inercia que para aportar soluciones, acusando quizás su bisoñez en los banquillos. Cierto es que Drogba estaba realizando un trabajo defensivo brutal, pero la velocidad de Fernando Torres a la contra intimida. Y más al Barça, con quien mantiene un affaire especial. 

7. Planteamiento para la vuelta. Di Matteo lo variará más bien poco, aunque sí convendría un perfil más veloz por la banda. Viendo que le ha funcionado en Stamford Bridge, raro sería que entrara Kalou o Malouda. Por parte del Barça, su objetivo es abrir el campo. Lo intentó escalonando a Alves y Adriano, pero fue insuficiente por las ayudas de los interiores del Chelsea. Tello, Cuenca o Pedro son las opciones. Sacrificaría a Alexis Sánchez o a Cesc, desafortunados ambos en el césped londinense.

8. El Barça no tiene nueve. Y no me refiero en estos momentos a David Villa, a quien el FCB echa muchísimo de menos. Desde la salida de Frank Rijkaard del banquillo culé, el equipo ha adolecido de un nueve puro, de un delantero centro que intimide y cace goles casi sin quererlo. El ejemplo evidente es Henrik Larsson, que tanta gloria dio en tan poco tiempo en el Camp Nou. Meter a Messi de falso nueve es un acierto de Guardiola, los resultados lo evidencian. Pero para los momentos malos, la impresión es que falta un plan B como el citado. 

9. El Camp Nou decidirá. Sigo pensando que los blaugranas son infinitamente superiores y máximos favoritos para acceder a la final. El terreno de juego es considerablemente más ancho, condición indispensable. El Chelsea ya no estará tan cómodo cerrando y concederá unos espacios donde Messi es el rey, Cesc desequilibra y permite a Xavi e Iniesta adelantar 10 metros vitales para su fútbol. 

martes, 17 de abril de 2012

Bayern Munich 2-1 Real Madrid. Las claves.

El Bayern Munich se ha impuesto con total merecimiento al Real Madrid por un resultado que, eso sí, deja franca la eliminatoria para los de Mourinho en la vuelta. Creo francamente que Jupp Heynckes ha demostrado mayor madurez y tranquilidad en sus decisiones, por lo que la victoria bávara es justa. Mientras, al portugués le ha podido la ansiedad y, raro en él, ha olvidado por momentos que las semifinales duran 180 minutos. Mis claves:

1. Casillas, el portero funambulista. Convertir a Iker desde el exterior en un ser superior no le hace ningún bien. Es cierto que no es cuestionable su trayectoria, pero vive una temporada donde acumula una serie de errores impropios de su madurez. El de Móstoles respira bajo la línea y en partidos con balones laterales sufre muchísimo, generando inseguridad. El Bayern explota al máximo las bandas, lugar desde el que llegaron los dos tantos locales. Y en el segundo, Casillas no domina un área pequeña que está lejos de convertirse en coto privado. Como bien he leído en Twitter, manda menos de lo que debería. Mario Gómez, se relame.
2. Batalla en las bandas. En la previa del partido casi todo el mundo hablaba del poderío alemán con Ribery y Robben como puñales por bandas. Precisamente ahí, donde Mourinho no tiene hombres de garantías. Arbeloa y Coentrao han completado un partido con el suspenso como única calificación posible. Alaba y Lahm no se han incorporado demasiado, pero de las botas del segundo ha llegado el gol de la victoria. Nadie sigue al lateral internacional, provoca una nueva fisura en Coentrao y la centra al segundo palo, donde Arbeloa no cierra y Ramos pierde de vista, por enésima vez, al matador. Resultado lógico de un déficit previsible. 

3. Pepe y Khedira sostienen al Real Madrid. Creo sinceramente que el equipo blanco se ha sostenido esta noche gracias a Pepe y Khedira. Excepcional encuentro del portugués que no sólo ha tenido que tapar su zona, sino acudir constantemente a corregir los errores posicionales de Sergio Ramos o a cubrir la desgastada cintura de Álvaro Arbeloa. Sami se ha destapado ayudando a los laterales, aunque la guerra estaba perdida por la superioridad individual de 'Robbery'.

4. Mourinho destruye el triángulo. No recuerdo un partido peor planteado por Mourinho. El Real Madrid da la sensación de dominar cuando Xabi Alonso, Khedira y Özil forman un triángulo. El gol de Ribery lleva el nerviosismo antes citado al banquillo y el técnico prueba alternando a Di María con el 10. ¿Desde cuándo un hombre que desequilibra pegado a la cal puede hacerlo bien de mediapunta? El Fideo es un genial driblador, veloz y asistente, pero para actuar detrás del punta no se necesita conducción. Precisamente el gran error del internacional argentino. 

5. ¿Está Cristiano? Que se ponga. Las estadísticas hablan de una asistencia de gol del astro portugués. Sólo los números pueden salvarle de un partido donde ha mostrado su lado desquiciante y desquiciado, con apenas una ocasión clara de gol (que marró) y poco o nada de juego generado. Enorme trabajo de Lahm, con Luiz Gustavo en las ayudas o Schweinsteiger. Mediocentros que han sabido entender que su trabajo era frenar para dejar a Kroos que creara.

6. Benzema, MVP. Junto a Pepe y Khedira, probablemente el único futbolista que ha sabido leer entre líneas el partido. Primero buscando el espacio entre Boateng y Badstuber (enormes deficiencias en compenetración entre ambos), segundo jugando a uno o dos toques, la única manera de destruir una defensa poblada. El gol es suyo, aunque el acta lo anote a Özil. Demuestra, una vez más, que es el delantero titular del Real Madrid en los partidos importantes. 

7. Cambios. Mención especial merecen las sustituciones. Mientras Heynckes ha dado aire a su Bayern con la entrada de Thomas Müller, Mourinho lo ha ahogado con Granero (le cuesta entrar en ritmo) y Marcelo. ¿De qué ha jugado el brasileño? Me ha parecido perfecta la decisión de incrustarlo por delante de Coentrao, para defender a Lahm, pero el carioca ha terminado escorado a la derecha. Y todos sabemos el resultado de perder de vista a Lahm, el gol de Mario Gómez. Lo de Higuain no merece la pena ser analizado, su bagaje en 13 minutos ha sido una protesta que le ha costado la tarjeta amarilla. 

8. Para la vuelta. La alegría de Heynckes, con la cara más roja que nunca, se entiende perfectamente. Para el Bayern, ir al Bernabéu a jugar al contraataque es un regalo caído del cielo. Robben, Ribery y Mario Gómez en punta, con el despliegue físico del centro del campo. Además, no cuentan con desgaste liguero, mientras que el Real Madrid se juega la Liga en el Camp Nou. El 2-1 hace favorito a los blancos, pero cambia un mundo el planteamiento. 

9. Lass Diarra. No es buena la relación del mediocentro con Mourinho, ni con el madridismo en general, pero le veo como una opción vital para frenar a Ribery. Jugador pegajoso, rápido y defensivo. Tres características que Arbeloa no conoce, por otro lado. ¿Se puede contemplar como alternativa? El que debe actuar seguro es Marcelo, que mereció la roja, porque el Real Madrid, esta vez sí, llevará la iniciativa de la posesión. 

10. El oficio alemán. Pero nadie debe fiarse del Bayern. El primer tanto llega a balón parado, técnica que dominan a la perfección; el segundo, en la zona Cesarini. ¿Le sorprende a alguien? No, la alta competitividad bávara y el aliciente de disputar la final en el Allianz le convierten en el rival más complicado posible. 

martes, 3 de abril de 2012

Allegri el Triste

Massimiliano Allegri nació en Livorno, un 11 de agosto de 1967. Antes de ser entrenador, el italiano pasó su carrera futbolística sin pena ni gloria por clubes tan variopintos como el Pisa (con quien debutó en Serie A, precisamente frente al A.C. Milan), Pescara (sus mejores años), Cagliari, Perugia, Padova o Napoli hasta su retirada en el Aglianese de la Serie D. Más de 370 partidos en los que anotó poco más de 50 tantos.

Su trayectoria como técnico comenzó en el propio Aglianese, pasando año a año por el el SPAL 1907, Grosseto y Sassuolo hasta llegar al Cagliari. Era su debut en un banquillo de la Serie A y probablemente su mayor logro. Los malos inicios de temporada, en las dos que estuvo allí, fueron corregidos con grandes rachas que le convertían en un entrenador a tener en cuenta. Tanto que en el 2010 fue galadornado con el "Banquillo de Oro" por sus 'colegas' de la A y la B, por su gran temporada 2008/2009, donde hizo soñar a su equipo con cotas altas.

En junio de 2010, Allegri firma con el A.C. Milan. El entrenador pronto imprimiría un estilo que conviene analizar punto a punto. El club seguía reforzándose con jugadores de dudosa calidad, que en ningún momento de su infancia podían soñar con vestir una camiseta de leyenda. Todos o casi todos encajaban con la idea del entrenador, con cuatro defensas férreos de nula ofensividad; un rombo en el centro del campo de fuerza, potencia, donde la falta de ritmo es considerada como una virtud; dos delanteros en los que recae toda la suerte del gol. Un nombre propio, Zlatan Ibrahimovic, resaltando por encima de todos, como arquitecto de la nada.

El entrenador consiguió el Scudetto, aunque el juego rossoneri no enamoraba absolutamente a nadie. La sensación seguía siendo la de un A.C. Milan que necesitaba un cambio generacional obligatorio y que se alzaba con el campeonato por inercia ante los deméritos de sus rivales. Nesta, Ambrosini, Gattuso, Inzaghi o Seedorf son santo y seña del club, pero el relevo generacional adolece de cualquier tipo de solidez. Los Antonini, Mesbah, Abate, Mexes, Bonera o mejor considerados como Aquilani y Emmanuelson no son dignos de pisar San Siro como locales. Unos por carácter y otros por su flagrante falta de calidad. Algunos, por las dos.

Pero el máximo responsable de que el A.C. Milan, siete veces campeón de Europa, se haya convertido en un equipo anodino y aburrido sólo es uno: Allegri el Triste. Sólo él cree necesario formar un bloque de hormigón, al que a la mínima adversidad le salen grietas. ¿En qué cabeza entraba hace unos años salir de San Siro o el Camp Nou hablando de dignidad tras una eliminación? ¿Hay que recordar que sólo Seedorf posee las mismas Champions que el F.C. Barcelona? Es evidente que ahora los blaugranas son más, mucho más, porque han implantado un estilo futbolístico alegre que no abandonan ni cuando les sobrepasa la marea. Sus números hablan, con cinco semifinales en las últimas cinco ediciones de la UCL.

¿Qué futuro le puede esperar a un Milan con este hombre en el banquillo? Se puede seguir hablando de fichar jugadores, pero la sensación es que se sigue sin aprender de los errores. No hace mucho que los rossoneri dominaban Europa con Kaka y Shevchenko con un fútbol que en nada se parece a lo visto ahora. Con rabia, fuerza y amor propio no se ganan Champions, aunque pueda servir para un segundo Scudetto consecutivo. Lo peor para el A.C. Milan es que, si Allegri no es sustituido pronto por un DT estilo Montella o Luis Enrique, la Juventus le sobrepasará con Conte como en Europa ha hecho ya el Barça de Guardiola. ¿De verdad se puede esperar algo de un hombre que ve en Emanuelson un buen trequartista?

Es un día en el que duele escribir algo así, pero en el que la pena aumenta cuando se echa un pequeño vistazo atrás y recuerda tiempos mejores. Porque nadie se hubiera atrevido a calificar como 'digna' una derrota del Milan de Sacchi. Con el crecimiento paulatino del nivel del fútbol en el Calcio, sólo pido a los responsables que no abandonen a un histórico del Europa en manos de un entrenador triste, bucólico, que apuesta por un fútbol depresivo. No dejen morir a la escuadra que todos conocimos, respetamos y temimos con la presencia de un técnico menor.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Lucha de estilos. Claves del 0-0.

AC Milan y F.C. Barcelona han empatado a cero en la ida de los cuartos de final de Champions League. A pesar del resultado, no se puede hablar ni mucho menos de un encuentro soso, al revés, la riqueza táctica y la pelea entre dos estilos antagónicos ha sido aplazada para la vuelta. Siguen siendo favoritos los de Pep Guardiola, pero se abre una puerta a la esperanza para Allegri, que se marchará satisfecho de San Siro con el resultado. Claves:

1. El triángulo Nocerino-Ambrosini-Seedorf: Habría que echar mucho la vista atrás para recordar un Messi tan incómodo como esta noche. La posición del argentino, demasiado centrado, le ha hecho caer en la telaraña formada por Allegri en el centro del campo. No tiene problemas el entrenador italiano en ceder las bandas para que se jueguen el uno contra uno con Bonera y Antonini, a pesar de su lentitud. La acumulación de hombres por el centro de los culés se lo ha puesto más sencillo de lo esperado al Triángulo de las Bermudas. El trabajo de KP Boateng, muy importante.

2. Poca profundidad de los laterales del F.C. Barcelona: Si el AC Milan tenía una carencia sobre el terreno de juego era la debilidad de sus laterales. Ni Bonera ni Antonini tienen nivel para vestir la camiseta, mucho menos en unos cuartos de final de Champions League. Por eso, el factor Alves podía haber sido diferencial, pero el brasileño se ha escondido la segunda parte, sin ser ese extremo que tiene acostumbrado al mundo. Sí lo ha hecho en la primera parte, pero la salida de El Shaarawy lo ha retenido algo más atrás. Puyol, enorme atrás, no puede llegar a línea de fondo y generar peligro ahí. Sí lo hizo Tello, pero tapó bien Abbiati las dos claras.

3. La lucha Zlatan Ibrahimovic vs Gerard Piqué: Quien se fije sólo en el balón no creerá lo que escribo. El partido de Zlatan Ibrahimovic es de sobresaliente, por todo lo que ha generado, fijado y por la cantidad de segundas jugadas para un horrible Robinho o para el alocado Emmanuelson. Piqué ha estado extraordinario, gracias también a las ayudas del eterno notable Mascherano, en un auténtico choque de trenes. Sólo una vez no estuvo encima del sueco y éste perdonó ante Valdés. El resto, Zlatan se lo ha tenido que guisar de la nada, con el aliento del español a escasos centímetros.

4. Nesta - Puyol, leyendas del fútbol: Si por algo considero injusto al fútbol es por habernos impedido ver duplas como la que expongo aquí. Centrales rudos y fuertes que llevan el oficio en la sangre, volviendo a ser los mejores de sus respectivas zagas. 75 minutos dio Alessandro hasta retirarse asfixiado, quizás lesionado. El agarrón a Puyol de Mesbah le define como persona y como futbolista: mientras los telespectadores, tuiteros, etc, pedían penalti, él se zafaba de su marca, remataba en plancha y volvía a sprint a recuperar su posición.

5. La vuelta, en cuanto a planteamientos, será muy similar: El AC Milan seguirá echando de menos a Pato y Thiago Silva en un partido que se le puede hacer eterno. Mientras, Guardiola tiene en la manga la baza de Cesc Fábregas, sin minutos en San Siro. La titularidad de Keita puede evidenciar la búsqueda del equilibrio físico entre milanistas y culés, pero en el Camp Nou necesitará un enganche que libere a Messi hacia posiciones más cercanas a la banda, sacándole del triángulo antes nombrado.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Con el Diego en la memoria

Hablar del SSC Napoli a nivel europeo es sinónimo de Diego Armando Maradona. Porque la afición de San Paolo, le guste a quien le guste, ha estado por encima del rendimiento de su equipo desde que el Pelusa abandonara aquella zona. Los napolitanos cuentan en sus vitrinas con dos Serie A, tres Copas de Italia, una Supercopa y una Copa de la UEFA. En grandísima parte gracias al pibe de oro, que conquistó la ciudad hasta el punto de convertirse en una verdadera religión. A día de hoy, por diversos problemas burocráticos, el 10 tiene prácticamente vetada su entrada a tierras transalpinas.

Corría la temporada 1988/1989 cuando Maradona, más asentado que nunca en el Napoli, lograba dar a su equipo el único título europeo que posee en sus vitrinas, más allá de la Intertoto de 2008. La final se disputó a doble partido, el 3 y 17 de mayo de 1989, frente al Stuttgart. Girondins, Juventus y Bayern Munich se habían quedado por el camino. Los azzurri vencían en la ida por 2-1 tras remontar en los minutos finales merced a los goles de Maradona y Careca. En la vuelta serían Alemao, Ferrara y el propio Careca quienes firmaran los tantos de un 3-3 que daba el trofeo en tierras alemanas.

Un hito histórico para un SSC Napoli que conquistaría un año después su segundo Scudetto. La sanción a Maradona en 1991 supuso el principio del fin de la etapa dorada del Diego y, por consiguiente, del equipo europeo de sus amores. 23 años han pasado desde que Maradona levantara al cielo el único título europeo de esta entidad. Hoy, los de Walter Mazzarri, pretenden seguir progresando hasta los cuartos de final de la Champions League.

No lo tendrán fácil a pesar del 3-1 de la ida. Stamford Bridge aprieta, aprieta mucho, y Di Matteo saldrá con todo salvo los ausentes Meireles y Bosingwa. Mata, Sturridge y Droba formarán en la punta de ataque, rivalizando con el gran tridente atacante de los visitantes. ¿Quién no conoce ya las cualidades de Cavani, Hamsik y Lavezzi? Motivos más que suficientes como para, escudados por obreros como Maggio, Gargano, Zúñiga o el gran Inler, destrozar al contraataque a los londinenses. Y, de paso, dedicar una victoria a Maradona, a quien este club le debe todo.

Así ve el partido Iñaki Lorda (@lordnapoli):

"Se trata de un encuentro bastante equilibrado más allá de la renta favorable que llevan los italianos a Londres. La clave será el arranque inicial del Chelsea y el peligro de una defensa del Napoli que suele tener bastantes lagunas. A partir de ahí, Mazzarri planteará un partido sin apenas posesión de balón y dependiente de la magia y velocidad de Lavezzi-Cavani.

Del Chelsea, especialmente uno teme el arranque que hagan, pero sobre todo cuando el balón pase por las botas de Mata. Sin duda es el jugador diferencial de la plantilla blue. Otro aspecto clave puede ser las constantes subidas de Ivanovic por la banda de Aronica. El favorito a priori es el Napoli por su momento de forma, con seis victorias seguidas, y por los altibajos que atraviesan los locales".

martes, 13 de marzo de 2012

"Cayó" Claudio Ranieri

Claudio Ranieri protagonizaba tras la victoria de su Inter ante el Chievo una de las imágenes de la temporada. El técnico, curtido en mil batallas desde su debut en los banquillos en 1986, se mostraba emocionado, lágrimas incluidas, después de vencer de manera pírrica y cortar una racha que amenazaba con dejarle sin puesto. Como diría el maestro Sabina, lágrimas de plástico azul que aumentaban la esperanza de remontar el 1-0 del Vélodrome. ¿Serviría el espaldarazo moral?

El técnico italiano saltaba al césped siendo fiel a la historia de su equipo. Porque el Inter nacía en 1908 como una escisión del actual ACMilan. ¿El motivo? Su eterno rival no admitía futbolistas no italianos en sus filas. Lo que quizás nadie esperaba es que más de cien años después, los nerazzurri tomaran tan al pie de la letra sus orígenes. Sólo el mediocentro Poli representaba al país transalpino en el once titular de Ranieri.

¿Por qué el Inter no juega a nada? Sencillo. El motor del equipo debe ser Sneijder y el holandés no tiene la cabeza puesta en el equipo. Ranieri ha logrado desquiciarle de tal modo que el tulipán resta mucho más que suma. Hoy se retiraba lesionado en un cambio que lleva camino de hacer historia, ya que en su lugar entraba Obi. En descargo de Claudio, la ausencia por lesión de Ricky Álvarez. Poco después sería Cambiasso por el propio Poli, mientras que Pazzini sustituía al caduco Diego Forlán.

En el nombre de Diego siempre responde Milito, el único capaz de llevar las esperanzas al respetable del Giuseppe Meazza. Muchos quisieron retirar al Príncipe, pero su fuente de goles es inagotable. Sólo el argentino salvó el tipo (quizás junto a Maicon y el esfuerzo de Zanetti) frente a un OM al que le bastaron muy pocos argumentos para pasar a la siguiente ronda. En concreto, un balón largo de Mandanda, posteriormente expulsado, al tanque Brandao. Un simple pelotazo que desmontaba a Samuel y Lucio y, por consiguiente, ponían una piedra más en el camino de un Ranieri que ya se ve fuera del Inter.

¿Qué opciones tiene el OM en cuartos? Como siempre, dependerá mucho del rival. Es junto al APOEL una de las cenicientas, si es que se puede llamar así a dos conjuntos con tanto mérito. Valbuena o Amalfitano llevan el peso de los franceses, aunque sin duda acusarán las bajas en la ida del guardameta congoleño y de Diawara. Los de Deschamps rezarán por evitar a F.C.Barcelona, Real Madrid o Bayern Munich, los tres grandes favoritos, en el sorteo del viernes.

Precisamente el Bayern Munich se impuso con una comodidad aplastante al Basilea. Los suizos acusaron su bisoñez y ni Abraham ni Dragovic pudieron con el ciclón Mario Gómez, con cuatro goles para el 7-0 final. Empezó acertado Sommer, pero su muro cayó antes de lo esperado y los bávaros se pasearon sin dejar ningún espacio a la sorpresa. De Shaqiri, Xhaka o Fabian Frei poco o nada se supo, dejando un sabor agridulce en un equipo que, a nadie se le olvide, fue capaz de eliminar al Manchester United.

El dilema de Shaqiri

Ribery, Robben, Müller, Mario Gómez. El elenco de estrellas que habitan en el Bayern Munich le convierten, de manera indudable, en un verdadero candidato a ganar la actual UCL. Más todavía teniendo en cuenta que la final se celebra en la ciudad alemana, por lo que a nadie extraña que se les considere como la alternativa a la bicefalia de Real Madrid y Fútbol Club Barcelona. ¿Pero tiene esta escuadra dirigida por Jupp Heynckes verdaderas opciones?

Desde luego que, tras la recuperación de Bastian Schweinsteiger, muchas más. El mediocentro se lesionaba en los ligamentos de su tobillo a principios de febrero, pero su regreso ya es un hecho desde el pasado fin de semana. No se encuentra en su mejor momento el internacional, pero es sin duda el alma máter de un equipo que, a nadie se le olvide, está obligado a remontar el 1-0 de la ida cosechado en Basilea merced a un gol de Stocker. Además, Alemania respira de cara a la próxima Euro2012 donde liderará el centro del campo junto a los madridistas Khedira y Özil.

El conjunto suizo sueña con convertirse en el primero de su país en alcanzar los cuartos de final de la Champions League. Entrenados por Vogel, la base de los helvéticos es la misma que la de la selección que disputó la final de la Euro sub21 frente a la España de Ander Herrera o Thiago, claudicando por 2-0 en la final. El sobresaliente guardameta Sommer, Fabian Frei o los imperdibles Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri se superan en un conjunto que mezcla a la perfección veteranía y futuro.

El futuro de Shaqiri, eso sí, dará un vuelco la próxima temporada. Alrededor de 12 millones de euros tienen la culpa de que la joven perla suiza compita por un puesto con Robben y Ribery, si es que continúan ambos, en tierras bávaras. Con una zurda prodigiosa, su gran Euro sub21 le confirmó como un diamante en bruto que dará lustre a la Bundesliga, peleándole el título a grandes dribladores como Götze o Reus, ambos en el Dortmund salvo salida del primero en verano.

Menos ruido lleva Xhaka, quizás porque su fútbol no es tan vistoso y no anota goles con tanta facilidad. Sin embargo, se trata de un hombre con gran sentido táctico que puede amoldarse a diversas posiciones en el centro del campo. Aunque quizás como mediapunta, con cierta libertad para soltarse en ataque, sea lo más idóneo para sus cualidades. A buen seguro recibirá ofertas durante el periodo estival.

De ellos dos dependerán gran parte de las opciones del Basilea en Munich. Los alemanes vapulearon el pasado fin de semana por 7-1 al Hoffenheim, reduciendo la distancia con el líder Dortmund. ¿Se imaginan a Shaqiri anotando el gol que dé el pase a su todavía equipo? Yo no me lo perdería. Estos dos equipos prometen verticalidad y, sobre todo, emociones muy fuertes.